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Planchetisimo

El truco del efecto horno: Cómo usar la tapa de la Planchetta como un profesional 🍳

Cuando la gente se compra la planchetta, la gran mayoría comete el error de no llevarse la tapa o de dejarla tirada en el fondo del mueble de la cocina usando solo el hierro. ¡Grave error! La tapa no es un accesorio para que no salpique la grasa (bueno, un poco sí, te salva de limpiar azulejos), la tapa es un componente tecnológico clave para dominar la cocción.

Publicado
23 de junio de 2026

Cuando le ponés la tapa a tu planchetta, transformás un elemento que solo da calor desde abajo en un mini horno de calor envolvente. El hierro tira temperatura directo al piso, el calor sube, rebota en la tapa y empieza a cocinar desde arriba y los costados. Esto te abre un abanico de posibilidades tremendo.

Los tres trucos que te van a consagrar como el rey de la juntada:

  1. El “Smash & Melt” (El secreto de la hamburguesería): Hacés tus hamburguesas smash, las das vuelta, les clavás las fetas de queso cheddar… y el queso tarda en derretirse, la carne se te pasa y te querés matar. El truco es este: tirá una cucharadita de agua (o un cubito de hielo) directamente sobre el hierro al costado de las hamburguesas y clavale la tapa encima al toque. Ese chorrito de agua se transforma en un vapor furioso atrapado por la tapa que derrite el cheddar en cinco segundos planos, dejándolo brillante y abrazando la carne. Una locura.
  2. Cortes gruesos sin miedo a que queden crudos: ¿Querés hacer unos muslos de pollo, un ojo de bife ancho o unas bondiolas bien gruesas? Si los dejás destapados, para cuando se cocinen por dentro, el fondo se te va a quemar y va a quedar seco como suela de zapato. El truco: los sellás bien fuerte de los dos lados para armar la costrita, bajás el fuego a medio, le ponés la tapa y dejás que el calor envolvente lo cocine por dentro como si estuviera en el horno de barro, manteniendo todo el jugo atrapado.
  3. Pizzas a la planchetta: Sí, podés hacer pizza casera o revivir la que te quedó en la heladera de ayer. Ponés la masa (o la porción fría), le ponés la salsa, el queso, le mandás la tapa y el calor de arriba te derrite la muzzarella mientras el piso te deja la masa más crocante que una galletita.

No la subestimes más: usá la tapa y empezá a jugar en primera división.

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