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Bondiola a la mostaza y crema en la plancha: una receta que es pura manteca

Olvidate de prender el horno. Hoy sale este platazo que es una manteca y rinde un montón. 🤤

Porciones
3
Tiempo total
45 min
Publicado
16 de junio de 2026

Si estás buscando una receta que te resuelva el almuerzo del domingo o una cena con amigos sin complicarte la vida, quedate acá. Hoy te voy a enseñar a preparar unos bifes de bondiola a la mostaza con crema, arvejas y choclo, todo hecho en la plancha. Sí, leíste bien: olvidate de prender el horno, ensuciar mil fuentes y esperar horas. En un ratito tenés un platazo espectacular, súper tierno y con una salsa para mojar el pan hasta que no quede nada.

Anotá lo que necesitás y seguí el paso a paso, que no tiene fallas.

Ingredientes (para tirar la casa por la ventana)

  • Bifes de bondiola: Calculá uno o dos por persona, según el hambre.
  • Vegetales de base: 1 cebolla grande, 2 o 3 cebollas de verdeo.
  • Para la salsa: Champiñones fileteados, arvejas (pueden ser congeladas o de lata) y choclos frescos cortados en ruedas.
  • Los infaltables: Mostaza de buena calidad y un pote grande de crema de leche.
  • Condimentos: Sal, pimienta, un toque de aceite y romero fresco.
  • Para acompañar: Papas (¡las reinas de la guarnición!).

El Paso a Paso: de la plancha al plato

1. El colchón de sabor

Arrancamos con la plancha bien caliente y un chorrito de aceite. Tiramos la cebolla común cortada en tiras y la cebolla de verdeo. Las dejamos dorar despacito, que vayan largando todo su dulzor. Cuando estén listas, reservalas a un costadito de la plancha.

2. Sellado criminal para la bondiola

En ese mismo fondo de cocción, tiramos los bifes de bondiola. El secreto acá es no tocarlos: dejalos que se sellen bien y hagan esa costrita dorada que es puro sabor. Cuando los das vuelta, sumale los champiñones fileteados para que se vayan cocinando con los jugos de la carne.

3. El toque de mostaza y la magia de la crema

Una vez que diste vuelta los bifes y están bien dorados de ambos lados, embadurnalos con una capa generosa de mostaza. No escatimes, acá está el secreto del plato. Enseguida, sumamos las ruedas de choclo, las arvejas y cubrimos todo con la crema de leche.

4. Reducción y ternura absoluta

Mezclá suavemente para que la crema incorpore la mostaza y el fondo de cocción. Tapá la plancha unos minutos. Vas a ver cómo la crema empieza a hervir y a espesar, mientras la bondiola se termina de cocinar y queda tan tierna que la cortás con el tenedor.

Las guarniciones y el maridaje ideal

Mientras la magia ocurre en la plancha, hacete unas papas rústicas cortadas en cuñas. Doralas bien en una sartén aparte o al horno con un toque de romero hasta que queden súper crocantes por fuera y tiernas por dentro. El contraste con la cremosidad de la bondiola es de otro planeta.

Y para coronar semejante obra de arte, la casa sugiere descorchar un buen Malbec argentino (si es de altura, mejor). La potencia del vino corta perfecto con la suntuosidad de la crema y la mostaza.

¡Y listo! Ya tenés un tremendo plato de Planchetísimo para disfrutar. Serví todo bien caliente, poné los choclos al costado, las papitas crocantes y preparate para los aplausos.

¿Te gustó la receta? Dejanos en los comentarios con quién vas a prender la plancha este fin de semana.

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