Vacío al horno que se corta con cuchara: El secreto de la Planchetta
¿Quién dijo que para comer un vacío tierno hay que prender la parrilla cinco horas? Hoy en Planchetísimo te traemos una receta que es una fiesta absoluta y que tiene un solo resultado garantizado: una carne tan tierna que la vas a poder cortar con una cuchara.
El gran secreto de este platazo no es magia, es pura física culinaria. Vamos a combinar lo mejor de dos mundos: la potencia de La Planchetta para lograr un sellado crocante y el calor envolvente del horno para una cocción lenta e hiperjugosa.
Ponete el delantal, prepará un vinito y agendate este paso a paso que se va a convertir en el nuevo clásico de tus fines de semana.

⏱ Tiempo de preparación: 2 horas y media · 👥 Porciones: 4 personas.
🛒 Ingredientes que vas a necesitar:
- 1 pieza de vacío de ternera (aprox. 1,5 a 2 kg)
- 2 cebollas grandes
- 1 morrón rojo
- 1 morrón verde
- 2 zanahorias
- 3 papas medianas (¡el acompañamiento infaltable!)
- 1 vaso generoso de buen vino (tinto o blanco, el que más te guste para tomar)
- Sal entrefina o parrillera y pimienta negra molida
- Condimentos al gusto: ají molido, orégano y 2 dientes de ajo
- Un chorrito de aceite de oliva
👩🍳 El paso a paso: De la Planchetta al paraíso
1️⃣ El sellado perfecto (El secreto del sabor)
Lo primero es lo primero. Poné La Planchetta a fuego bien fuerte con apenas un hilito de aceite de oliva. Tiene que estar que chille. Salpimentá el vacío y llevalo directo al hierro bien caliente.
¿Por qué hacemos esto? Este paso es fundamental para dorar la carne por fuera, generar esa costrita llena de sabor (la famosa reacción de Maillard) y, lo más importante, atrapar todos los jugos adentro para que después no se te seque en el horno. Doralo unos minutos de cada lado y retiralo.

2️⃣ La cama de sabor
Mientras la carne se sella, prepará una fuente para horno profunda. Cortá las cebollas, los morrones y las zanahorias en pedazos grandes, y las papas en rodajas o cubos. Armá un colchón con todas estas verduras en el fondo de la placa. Agregale un toque de sal, pimienta, los dientes de ajo machacados y los condimentos que elijas. Arriba de este festival de colores, acomodás el vacío que acabás de sellar.
3️⃣ El toque mágico 🍷
Acá viene el momento clave. Bañá todo con ese vaso de vino. El alcohol se va a evaporar durante la cocción, pero va a dejar un aroma, una acidez y una humedad espectaculares en las verduras y en la carne. Si ves que le falta un poquito de líquido, podés sumarle media taza de caldo o agua.
4️⃣ Magia en el horno (Paciencia y amor)
Acá está el truco final para que se corte con cuchara: el envoltorio. Tapá la fuente con papel aluminio de forma bien, pero bien hermética. No dejes que se escape nada de aire.
Llevalo al horno a fuego lento (unos 160°C). El vapor del vino, los jugos que va a soltar la carne y la humedad de las verduras van a empezar a encerrarse ahí dentro, cocinando el vacío a presión y deshaciendo el colágeno de la carne. Dejalo ahí adentro, tranquilo, por unas 2 horas. No lo espíes.
💡 El tip de Planchetísimo:
Si te gusta que la carne quede con un toque crocante por arriba, cuando falten 15 minutos para sacar el vacío, sacale el papel aluminio, subí el horno al máximo y dejá que se dore la parte de arriba.
¡Y listo! Sacás la fuente, la llevás directo a la mesa con una cuchara en la mano y preparate para los aplausos de tus invitados. ¡A disfrutar!
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